jueves, agosto 22, 2019

Te echaba de menos, Albacete Balompié

Pues ya hemos comenzado con el lío y la primera ha sido en los dientes, algo que podría entrar en lo lógico pero que a más de uno le ha asustado. La verdad es que el comienzo no ha sido como muchos (me incluyo) esperábamos pero las reacciones han sido las de siempre, las que rodean al Albacete Balompié de normal. Ya hay quién está eligiendo grupo para el año que viene. Pero, ¿qué leches? ¡este es el Alba que muchos conocemos!

No hay que ponerse nerviosos aunque solamente tengamos por delante 41 jornadas de margen para mejorar y más cuando la plantilla está sin cerrar todavía. Analizando fríamente la situación, casi diría que es lo normal cuando han habido tantos cambios de una temporada a la otra en el equipo y, si encima, le sumas la marcha de algunos pilares fundamentales, sobre todo en el centro del campo, pues ves que es difícil que empiece todo a carburar bien a la primera.

Lo del sábado tampoco fue normal a pesar de haber tanto cambio porque faltó intensidad y contundencia, detalles que creo que Ramis se encargará de corregir en estos días y poco a poco los jugadores se irán acoplando y conociéndose entre ellos.

Vamos a tranquilizarnos un poquito porque ni el año pasado estábamos ascendidos en mayo ni este año vamos a estar descendidos en enero. Creo que tanto Ramis, junto a su cuerpo técnico, y Mauro Pérez han tenido una temporada para demostrar que saben hacer las cosas bien, que también saben equivocarse y que, por supuesto, saben corregir errores, así que creo que lo mejor es dar un poco de margen antes de dejarnos llevar.

Además, tenemos que tener en cuenta que aún faltan algunas piezas en el equipo, para mi gusto, un central más para tener bien cubierta la posición, alguien en el centro del campo con jerarquía y que sepa dirigir al equipo con solamente levantar un poco la voz y un delantero más que juegue a algo distinto a Zozulia y Rey Manaj. Esta es mi opinión, claro, pero yo no tengo ni idea de esto, lo mismo no falta nada o lo que falta es totalmente distinto a lo que digo.

No nos pongamos nerviosos, solamente faltan 50 puntos más para poder volver a soñar de nuevo.

jueves, junio 20, 2019

No damos para más

Este equipo no ha dado para más. Hemos podido luchar por el ascenso directo para terminar cuartos, ni siquiera terceros que te daba posibilidad de ganar el factor campo en todas las eliminatorias del play-off de ascenso. Solamente hemos perdido los dos partidos más importantes jugados en casa para acabar la temporada con un bajón brutal. Contra los de arriba no hemos sido capaces de ganar partidos y nos hemos dejado empatar en los últimos minutos contra equipos de la zona baja. Ha habido partidos donde Ramis ha sacado un planteamiento rácano y no ha sabido hacer cambios para ganar el partido. El mercado de invierno ha sido malísimo porque hemos perdido calidad en el cambio de jugadores. Ponemos a Acuña de titular cuando solamente vale como revulsivo. Eugeni no tiene sangre para jugar en este equipo. Arroyo de central está muy perdido...

Qué cansancio de críticas, ¿no? Entiendo que pueda haberlas, a ser posibles constructivas, alrededor del equipo, como debe ser porque todo no es de color de rosa pero si nos paramos a pensar un poco, creo que han ganado los buenos momentos de esta temporada, que hemos disfrutado como hacía años que no hacíamos, que hemos empezado un proyecto que, parece, nos va a dar muchas alegrías en un futuro cercano ya que se han puesto los cimientos a un club y un equipo serio de verdad, que va a luchar por ser mejor cada día. Y entonces, ¿por qué no disfrutar de ese camino tan bonito dejando de lado esos pequeños baches que hemos encontrado?

Echo la vista atrás, a no tanto tiempo atrás, y veo lo que hemos ganado este año en el que no hemos sufrido para mantener la categoría, un objetivo primordial para este equipo éste y todos los años venideros, hemos podido disfrutar de auténticos partidazos de juego, control, toque con sentido, goles, jugadas, hemos soñado hasta el último minuto con un ascenso que muy pocos se creerían antes de comenzar la temporada (yo no, lo admito) y, además, hemos montado un equipo con una base muy buena, que de mantenerla más o menos, sabemos que tenemos Albacete Balompié para rato porque hemos encontrado un gran entrenador que sabe mover sus fichas de tal manera que no es necesario encorsetarse en una manera de jugar porque cada semana puede que sea factible hacerlo de una u otra forma.

Y qué importante es ver que hay nueva afición que ha venido para quedarse de verdad, en los buenos momentos, claro está, pero también en los malos. Estoy seguro que ese nuevo gran patrimonio del club hará que sumemos mucho más juntos.

Desde aquí solamente puedo decir a esta Directiva, a este equipo técnico, a esta plantilla de jugadores y a toda la afición que ha estado hasta el final, hasta 10 minutos después del pitido final del último partido en casa que GRACIAS.

Gracias por hacernos soñar otra vez, disfrutar, estar tranquilos en general y nerviosos por cumplir un sueño, no una pesadilla otra vez, por hacernos ver fútbol de nuevo. Gracias y hasta muy pronto porque ya somos muchos los que estamos haciendo cola para renovar nuestro abono y volver al Carlos Belmonte a seguir aplaudiendo lo bonico de vuestros goles.

 

miércoles, enero 09, 2019

Qué bonitos son los sueños

Llevábamos muchas temporadas que no podíamos ni imaginar con algo como la de este año, de hecho, si en junio en Tenerife nos dice alguien que en enero de 2019 seríamos segundos clasificados en Segunda División, lo más normal habría sido reírse en la cara de quien te lo estuviese contando. Pero mira, ahí estamos.

Cuando se hacen las cosas bien, se suele obtener recompensa pero si, además, tienes gente comprometida, luchadora, ambiciosa y con ganas de ganar, la recompensa será superior a la esperada en un primer momento.

A principio de temporada había muchas dudas en torno a este equipo, sobre todo en la mano del entrenador con la defensa y en la confección de la plantilla, sobre todo porque al final no llegó el argentino Saveljich. Pero cuando después de tanto tiempo tienes un buen entrenador en el banquillo, lo normal es que busque soluciones y cambios ante esas adversidades, y eso es lo que Luis Miguel Ramis ha hecho en estos meses de competición.

Y poco a poco, hemos pasado de querer el objetivo de la permanencia con ir mirando hacia arriba, cada vez un poquito más, y creernos, por qué no, que un ascenso es posible porque, aunque no matemática, está claro que la permanencia la tenemos en la mano. O casi.

Tantos años de pesadilla, en lo deportivo, en lo económico, sin siquiera saber si podríamos salir a competir en la temporada por las deudas que ahogaban a este club, sin ver fútbol en el Carlos Belmonte porque los que defendían el escudo del Albacete Balompié no merecían ni tan siquiera entrar al propio estadio, sin poder tener un verano tranquilo... y ahora, estamos soñando, soñando cada semana porque tenemos una gente al frente del club, con Víctor Varela a la cabeza, que sabe bien lo que se lleva entre manos, porque tenemos un banquillo totalmente preparado y una plantilla joven, con calidad y comprometida que nos van a hacer soñar cada día un poquito más y un poquito más bonito.

Ahora nos toca disfrutar de cada momento, no preocuparnos si llega alguna derrota, que no nos importe si un día no salen bien las cosas y parece que se ha jugado a algo que no es fútbol, apoyar a un jugador que el domingo se equivoque y falle el gol cantado que daba la victoria, no echar leña al fuego si a Tomeu se le escurre el balón entre las manos ese día. Vamos a hacer crítica constructiva cuando toque pero sabiendo de dónde venimos y dónde estamos.

Esperad y no me despertéis todavía.

sábado, octubre 06, 2018

Del descenso a regional a campeón de la Champions... y viceversa

En el Albacete Balompié siempre hemos dicho que tenemos una afición un poco extremista. En cuanto ganamos dos partidos seguidos está claro que vamos a lucha por el ascenso, ¿qué digo luchar por el ascenso? Vamos a ascender directos y con honores de gran Campeón. Eso sí, también está claro que nos ganaría cualquier equipo juvenil de media tabla de las ligas del IMD cuando perdemos dos partidos seguidos por lo arrastraos y gandules que son nuestros jugadores. Todo ello en una misma temporada, ¿por qué no?
Esta temporada la hemos comenzado de manera inmejorable, tanto que ya son muchos los que dan por seguro un ascenso a Primera División. Pero claro, en estos últimos partidos hemos visto carencias en el equipo, sobre todo en los últimos partidos en casa en los que nos han empatado en los últimos minutos. Esto ya ha hecho que se empiece con el run run que suele acompañar las gradas del Carlos Belmonte cuando las cosas no van tan bien como creemos que deberían ir.
Es cierto que hay cosas que mejorar en este equipo, sobre todo a la hora de cerrar los partidos ya que vemos que si nos adelantamos en el marcador, nos echamos atrás y dejamos la iniciativa al rival. Pero no es menos cierto que la temporada acaba de comenzar, que llevamos 7 jornadas de liga y aún así, estamos en una media de puntos que nos acercan rápidamente al primer y más importante que deberíamos tener todos en mente: la permanencia.
Todos queremos ver a nuestro Alba lo más alto posible y todos soñamos con un ansiado ascenso de categoría de nuevo para disfrutar de las mieles de la Primera División pero no podemos olvidar jamás de dónde venimos y lo cerca que hemos estado de decirle adiós a nuestro club en más de una ocasión... y de dos. Y una vez que consigamos sumar 50-51 puntos, soñemos, todos juntos, con el ascenso. Pero empecemos la casa por los cimientos y tengamos tranquilidad en sumar ladrillos poco a poco.
Necesitamos tranquilidad, apoyo y no descentrarnos de lo que realmente busca este equipo, permanecer en el fútbol profesional para seguir manteniendo vivo un proyecto tan bonito.

jueves, septiembre 06, 2018

Pocos pero buenos

Hay algo de lo que estoy muy cansado de escuchar y es que el Alba no tiene una buena afición. No, mira, perdona, lo que no tiene el Alba es una afición muy numerosa pero ¿buena? De las mejores.
Siempre hay quien confunde cantidad con calidad y es porque los albacetistas somos minoritarios en esta ciudad (triste pero cierto) tras los aficionados de equipos que juegan a varios cientos de kilómetros de aquí. Somos pocos, sí, pero somos buenos.
Este pasado domingo, en el partido frente al Córdoba CF, vi algo que, o no he visto nunca antes, o hacía tanto tiempo que no veía que no lo recuerdo: una ovación al equipo cuando se retiraban a vestuarios en el descanso de los primeros cuarenta y cinco minutos. Inaudito.
Y eso demuestra que somos buenos. Es cierto que el equipo se iba al descanso con dos goles por delante de los andaluces y jugando bien pero tampoco estábamos dando un recital de juego como en tiempos mejores, por eso me chocó dicho aplauso, aunque colaboré con ello, por supuesto.
Claro, que si pensamos de donde venimos y lo que estamos viendo estas primeras semanas, quizá ahí se entienda un poquito más. Porque somos pocos, pero somos buenos y con poquito que nos den los jugadores, encima somos agradecidos. ¿Cuántas veces no habremos arrancado a aplaudir por una jugada bonita a pesar de ver que el rival nos comía? ¿O por un tiro a puerta que se ha ido por poco hacia fuera?
 
El caso es que tras varios meses sin ver fútbol en el Carlos Belmonte por parte de nuestro Albacete Balompié, ahora estamos ilusionados con lo que vemos y, con poquito, vamos a responder a estos jugadores dándoles ánimos y vítores.

Y este año puede ser que lleguemos a tener el máximo número de abonados que hemos tenido nunca en Segunda División: 8000 abonados, o más. Pero seguimos siendo pocos en una ciudad de casi 200000 habitantes con otros casi 30000 habitantes más a tiro de piedra y con un club que está haciendo las cosas bien y unos jugadores que están respondiendo así estas primeras semanas de competición. Pero eso sí, somos buenos.

jueves, agosto 23, 2018

La ilusión del trabajo bien hecho

No es habitual en este, nuestro Albacete Balompié, que haya un sentimiento tan unánime de conformidad con lo que se hace en verano en los despachos que manejan la parte deportiva del club, algo que este año no está ocurriendo y es a lo que no estamos acostumbrados como afición sufridora de por sí.

Cuando a principios de verano se marchó Nico Rodríguez, el Director Deportivo, que se supone estuvo toda la temporada pasada analizando qué faltaba y qué sobraba en el equipo para este nuevo curso, muchos pensamos que, o dejaba trabajo hecho o iba a tocar improvisar... otra vez.

Pero según ha ido avanzando el mercado estival, tras la incorporación de Mauro Pérez como sustituto del anterior, hemos ido viendo, de manera satisfactoria, que la plantilla del Albacete Balompié se ha ido formando con gente que, sobre el papel, está más que capacitada para sobresalir en la categoría de plata. Al igual que las salidas de jugadores no han sido traumáticas para la ilusión de la afición, quitando tal vez el cedido Saveljich ya que no dependía del Alba su continuidad a 30 de junio, porque los jugadores que han salido dan un salto de calidad en Segunda División B pero no tanto en el fútbol profesional.

Hemos conjuntado una plantilla llena de calidad, juventud y ganas, con un míster al frente, Luis Miguel Ramis, que está probando todo tipo de variantes, alineaciones y tácticas para exprimir al máximo a sus nuevos jugadores y que puedan dar todo lo que tienen en sus piernas. Es por lo que esta temporada ya hemos visto más fútbol en competición oficial que toda la temporada pasada. Solamente faltan un par de piezas más para terminar de generarnos esa ilusión de manera más profunda, incluyendo al central argentino-montenegrino para comandar la defensa y, tal vez, algún extremo más que suba y baje la banda como un diablo.

Aunque, claro, por muy buen fútbol que se vea, eso no asegura resultados y la ilusión de todos se alimenta siempre de que la pelotita entre en la red al menos una vez más que la del contrario. Pero al menos vemos un buen comienzo de camino, algo que no es habitual con este equipo, ya que pocas veces hemos empezado un año tan ilusionados por algo pero teniendo en mente que eso no significa que no vayamos a sufrir en tramos de la temporada.

Si hay gente que sabe analizar bien esta situación, es gente que conoce el sentimiento albacetista al 100% porque tienen el ADN de este club bien estudiado y su escudo dentro hasta la médula, y como dicen @MichelBarbaFDZ y @CesarHurtado en sus perfiles de Twitter, que con el Albacete Balompié esté todo tan bien trabajado y generando tanta ilusión a su afición solamente puede acabar de dos maneras: con el ascenso entre honor y gloria o en el más estrepitoso descenso de categoría entre lágrimas y berrinches. Que sea lo primero.